Sala clandestina de bingo en Brasil reanuda sus operaciones un mes después del cierre

Puntos clave:
– El local fue allanado nuevamente después de haber sido cerrado en septiembre
– Se incautaron 55 máquinas tragamonedas junto con equipos de vigilancia
– El caso pone de manifiesto la creciente preocupación por las recurrentes operaciones ilegales de juego en Brasil
Las autoridades de Campinas (São Paulo) han vuelto a cerrar una operación ilegal de bingo menos de dos meses después de su último cierre.
La redada tuvo lugar en una propiedad del barrio de Vila Itapura, el mismo lugar que la policía había atacado anteriormente a finales de septiembre.
Los agentes encontraron 55 máquinas tragaperras que funcionaban en el interior del local, que estaban disfrazadas con decoraciones del Octubre Rosa para concienciar sobre el cáncer de mama.
A pesar de la fachada, el espacio funcionaba como un sitio de juegos de azar, con tres empleados administrando las máquinas y cinco apostantes presentes cuando llegaron los oficiales.
Según la policía, la sala tenía un sistema de vigilancia con cámaras de seguridad que vigilaban la entrada y la salida de los jugadores.
El equipo retiró los dispositivos utilizados para introducir dinero en efectivo en las máquinas y los destruyó in situ para evitar que el equipo se reutilizara.
El caso fue remitido a la Policía Civil para que lo investigara más a fondo.
Es bueno saberlo: los legisladores del sur de Brasil propusieron nuevas restricciones a la publicidad de apuestas, con el objetivo de prevenir la exposición de los jóvenes y promover el juego responsable
El incidente subraya el desafío continuo de Brasil para frenar las operaciones ilegales que resurgen poco después de haber sido desmanteladas.
Las fuerzas del orden locales han señalado repetidamente el uso de escaparates disfrazados y la rápida reactivación del equipo como tácticas comunes para evadir a las autoridades.
Las recientes iniciativas de aplicación de la ley en todo el país también se han centrado en esquemas similares de apuestas ilícitas. A principios de este mes, una persona influyente de las redes sociales fue sentenciada a casi 10 años de prisión por organizar sorteos ilegales por un valor de 20 millones de BRL (3,72 millones de dólares).