Brasil: La policía cierra una operación ilegal de bingo en el histórico edificio de Campinas

La Policía Militar de São Paulo cerró ayer por la noche una sala de bingo ilegal que operaba en un edificio histórico del centro de Campinas.
La operación, llevada a cabo en la antigua Séptima Notaría de la Rua Barão de Jaguara, tuvo como resultado la incautación de equipos de juego y la liberación de 78 jugadores, mientras que 16 empleados se enfrentan a cargos por operar un establecimiento de juego ilegal.
Durante la redada, las autoridades confiscaron 72 ordenadores, 19 impresoras de billetes y un sistema automático de juegos de azar. La policía también recuperó 621,30 reales (117 dólares) en efectivo, más 150 reales adicionales vinculados al gerente.
Según el informe policial, la operación había durado aproximadamente ocho meses antes de que las autoridades intervinieran tras recibir una denuncia.
Los empleados intentaron caracterizar la actividad como de naturaleza legal y caritativa. El gerente alegó desconocer la propiedad del establecimiento y describió la operación como un acto de caridad. Los funcionarios declararon que las ganancias de las rifas servirían para financiar los premios, mientras que la cuota de inscripción de 2 reales supuestamente se destinaba a la compra de cestas de alimentos básicos, tal como se anunciaba en la fachada del edificio.
A pesar de la presencia de ordenadores y equipos electrónicos de juego, los empleados negaron tener conocimiento de las máquinas e insistieron en que los juegos se realizaban únicamente con cartones de bingo tradicionales. Los funcionarios presentaron documentación que pretendía autorizar la operación del bingo, pero la policía determinó que la autorización había sido concedida a una ONG de São Paulo, no al establecimiento de Campinas.
El incidente se suma a las recientes medidas coercitivas en Brasil, incluidos los casos de malversación de fondos relacionados con los juegos de azar en línea y los esquemas de apuestas ilegales promovidos por personas influyentes.
Estas novedades se producen cuando los responsables políticos debaten los marcos regulatorios y las políticas fiscales para las operaciones de juego presenciales y en línea. El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, aboga por un tipo impositivo del 18% para los operadores autorizados, mientras que el expresidente de la Cámara de Representantes, Arthur Lira, hace hincapié en la necesidad de dar prioridad a la represión de las operaciones ilegales antes de aumentar los impuestos a las empresas que cumplen con las normas.