Arrestan a influencer argentino por presuntamente reclutar a menores para una red ilegal de apuestas

Las autoridades desmantelaron una red ilegal de apuestas en línea que reclutaba a menores en la región sur de Buenos Aires.
La Policía Federal Argentina arrestó a Matías Gabriel Garcilazo, acusado de liderar una organización criminal dedicada al juego ilegal promovido a través de publicaciones de Instagram y transmisiones de YouTube para apuestas en vivo.
Garcilazo trabajaba para la Policía de Seguridad Aeroportuaria y operaba como un influencer del juego con más de 86.000 seguidores en Instagram. En las redes sociales, exhibió relojes Rolex, automóviles Ferrari y motocicletas de alta gama, retratando la riqueza obtenida a través del juego.
Fue arrestado en una mansión de una comunidad cerrada de Pilar junto con su pareja, Paula Villafañe, una antigua trabajadora de guardería y beneficiaria de la asistencia social acusada de ser su principal cómplice.
Villafañe, que tiene casi 69 000 seguidores, promovió las líneas de apuestas a través de Telegram y WhatsApp.
El fiscal Daniel Ernesto Ichazo, de la UFI N°8 de Berazategui, dirigió la investigación sobre la adicción al juego infantil y las apuestas ilegales en línea tras recibir una denuncia anónima sobre un niño de 13 años que participaba sin supervisión en apuestas promocionadas en las redes sociales.
Tras más de un año de investigación cibernética, las autoridades identificaron a la organización que operaba con el nombre de Sportsbet, que utilizaba las redes sociales para reclutar jugadores, incluidos menores.
La red operaba con funciones definidas, entre las que figuraban los cajeros que revendían fichas de apuestas a cualquier persona que contactara con ellos, incluidos menores, a través de transferencias de WhatsApp o Telegram.
La investigación también llegó a Nicolás Silva, identificado como propietario de la red Nicobet y representante de Sportsbet en Argentina. Durante las operaciones, nueve personas relacionadas con la organización fueron detenidas y se presentaron más de 60 cargos.
Además, una encuesta realizada entre 2.933 estudiantes de Berazategui, Quilmes y Florencio Varela reveló que el 15% de los menores admitió haber jugado en línea, más del 80% lo hizo después de ver anuncios en las redes sociales o promociones de personas influyentes, y el 42% de los jóvenes jugadores dijeron que el riesgo potencial de adicción les resultaba indiferente. Además, el 40% informó que sus padres no ejercían ningún control sobre el contenido del teléfono.
Las autoridades esperan los resultados de los análisis forenses informáticos para avanzar en el caso, lo que podría dar lugar a más arrestos y a un aumento de los cargos por el reclutamiento y la explotación económica de menores en entornos digitales.