Noticias terrestres en Latinoamérica: la licitación de Necochea fracasa, Puerto Montt cierra local ilegal

Puntos clave:
– En Necochea, Argentina, el casino municipal sigue sin resolverse tras el fracaso de la última licitación de máquinas tragamonedas
– En Puerto Montt (Chile), las autoridades municipales cerraron permanentemente un casino ilegal y se incautaron de 86 máquinas y 7 millones de CLP en efectivo tras reiteradas infracciones de cierre
Los acontecimientos recientes en Argentina y Chile ponen de manifiesto los desafíos actuales a los que se enfrentan las operaciones de casinos terrestres en América Latina, que van desde las dificultades en los procesos de licitación pública hasta la aplicación de medidas contra los establecimientos sin licencia.
En Necochea (Argentina), el futuro del casino municipal sigue siendo incierto tras el fracaso de la más reciente licitación pública para la explotación de máquinas tragaperras.
El sindicato de juegos de azar, AMS Casinos, se reunió con el alcalde Arturo Rojas y propuso una reforma de zonificación que podría permitir la reubicación de la sala de juego.
El líder sindical Fernando Hansen dijo: «Hoy es la única oportunidad que tenemos de defender nuestros empleos, reubicar las instalaciones y preservar el empleo para más de 70 familias. «
Es bueno saberlo: la licitación pública para el casino de Necochea en julio no recibió ninguna oferta, lo que deja en duda el futuro del lugar
Hansen también dijo que, en la fallida licitación, los funcionarios intentaron vincular la concesión de máquinas de juego con la inversión en el deteriorado complejo de casinos, una estrategia que no tuvo éxito.
Insistió en que una nueva licitación debería desvincular las operaciones de las máquinas de la infraestructura existente e ir precedida o acompañada de una ordenanza municipal que permitiera la reubicación de la sala de juego.
Mientras tanto, en el sur de Chile, las autoridades municipales de Puerto Montt llevaron a cabo el cierre permanente de un casino ilegal ubicado en el centro de la ciudad. La operación implicó el retiro de 86 máquinas de juego y más de 7 millones de pesos colombianos (7.300 dólares) en efectivo.
La ciudad ya había cerrado el sitio en 2007 y, desde 2019, había acumulado 58 infracciones por infringir las órdenes de cierre. El alcalde, Rodrigo Wainraihgt, afirmó que ya no se tolerarían los juegos ilegales.