La policía lanza una operación de «caza de tigres» contra el juego ilegal en São Paulo

Las autoridades también incautaron bienes y descubrieron otros delitos durante la redada.
Puntos clave:
– La Policía Civil de São Paulo llevó a cabo una operación contra el juego electrónico en São José do Rio Preto
– La acción investigó el lavado de dinero, la ocultación de activos y el crimen organizado
– Se incautaron propiedades, vehículos y equipos electrónicos de lujo
La Policía Civil del estado de São Paulo llevó a cabo una operación en São José do Rio Preto con el objetivo de desmantelar las operaciones ilegales de juego en las zonas rurales del estado.
La acción, denominada Tiger Hunting, se centró en los sistemas de juego electrónico, incluido el conocido Fortune Tiger (Jogo do Tigrinho).
Los presuntos delitos incluyen el lavado de dinero, la ocultación de activos y la participación en el crimen organizado.
Los investigadores ejecutaron cinco órdenes de registro e incautación, incluso en condominios de lujo en São José do Rio Preto y en una propiedad rural en un municipio cercano.
Durante las redadas, una persona fue acusada de posesión ilegal de un arma de fuego.
Las autoridades también rescataron a un mono capuchino cautivo, que fue enviado a la Policía Ambiental, y confiscaron un vehículo, una moto acuática, teléfonos celulares y equipo de computación, todos los cuales serán sometidos a análisis forenses.
La operación fue coordinada por el Sector Especializado para Combatir la Corrupción, el Crimen Organizado y el Blanqueo de Dinero del Departamento de Investigaciones de la Policía de São José do Rio Preto.
Es bueno saberlo: la lotería de Río dio a conocer recientemente sus planes para expandir el juego regulado en el marco del proyecto «Las Vegas brasileñas»
En los últimos años, las autoridades brasileñas se han centrado cada vez más en las actividades de juego ilegal, en particular en las plataformas electrónicas que proliferan en las redes sociales, especialmente a través del marketing con influencers.
Las autoridades sostienen que, más allá de los delitos financieros, estos esquemas suelen superponerse con redes delictivas más amplias, lo que intensifica aún más la necesidad de adoptar medidas coercitivas.
La investigación en curso permanece bajo secreto judicial.