El Hipódromo de Rosario se diversifica con la expansión del tenis y el pádel

El histórico recinto, tradicionalmente vinculado a las carreras de caballos y las apuestas, avanza en su transformación más amplia en un complejo multideportivo.
Puntos clave:
– Se presentó una sola oferta para construir siete canchas de tenis y diez de pádel en el óvalo del hipódromo
– La concesión tendría una duración de 15 años, con una prórroga opcional de dos años, e incluiría la infraestructura de apoyo
– Se espera que la construcción comience en noviembre
El hipódromo de Rosario en Santa Fe (Argentina), tradicionalmente asociado con las carreras de caballos y las apuestas, sigue adelante con un plan para diversificar sus instalaciones añadiendo canchas de tenis y pádel a sus terrenos ovalados.
La licitación de obras públicas atrajo solo una oferta, presentada por la actual concesionaria, El Óvalo Sports, que ya opera 16 campos de fútbol y fútbol sala en el recinto. Si se aprueba, el proyecto contemplaría la construcción de siete canchas de tenis y diez de pádel, además de infraestructura de apoyo, como vestuarios, oficinas y gradas desmontables para albergar torneos.
Se espera que la concesión tenga una duración de 15 años, con una opción de prórroga de dos años. La oferta se encuentra actualmente en evaluación y se espera que se tome una decisión en unos 30 días. La construcción podría comenzar en noviembre y se prevé que demore seis meses.
Es bueno saberlo: El hipódromo de La Plata también está ampliando su oferta promocionándose como un destino cultural con conciertos y eventos al aire libre además de carreras de caballos
Las nuevas instalaciones ocuparían aproximadamente 11 hectáreas de terreno no utilizado en los terrenos del óvalo, en el lado que da a la avenida Ovidio Lagos. El desarrollo forma parte de una transformación más amplia del hipódromo en un complejo multideportivo, que ya incluye campos de rugby, hockey y fútbol y áreas de ocio vinculadas al Instituto de Educación Física (ISEF).
En los últimos años, el recinto ha incorporado características ajenas a las carreras, como espacios gastronómicos, lo que indica un cambio hacia un centro deportivo y de entretenimiento más amplio, al tiempo que mantiene su papel como un hito clave en materia de juegos de azar en la ciudad.