Brasil: ANJL contraataca en una declaración contra una demanda de 53 millones de dólares

Puntos clave:
– La demanda pasa por alto las normas existentes, como el anexo «X» del Código de Autorregulación de la Publicidad
– La ANJL rechaza la fusión de los operadores legales con el mercado ilegal
– La Asociación se unirá a los procedimientos legales para defender la integridad del sector
La Asociación Nacional de Juegos y Loterías de Brasil (ANJL) criticó, a través de un comunicado de LinkedIn, una acción civil reciente interpuesta por la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro.
La asociación sostiene que la demanda contra 43 casas de apuestas autorizadas ignora la realidad del sector del juego regulado de Brasil y amenaza con socavar el progreso hacia la construcción de un mercado seguro y transparente.
ANJL dijo que las acusaciones presentadas por la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro en el marco de la Acción Civil Pública son infundadas y no reconocen los importantes esfuerzos que ya han realizado los operadores autorizados.
Afirmó que, al ignorar los esfuerzos ya implementados por el sector regulado para garantizar una comunicación ética y transparente con los consumidores, la acción ignora las regulaciones existentes y pone en peligro el progreso institucional que Brasil ha estado construyendo.
Según la Asociación, las 43 casas de apuestas mencionadas en la demanda, representadas por entidades como la ANJL, contribuyeron activamente a la elaboración del anexo «X» del Código de Autorregulación Publicitaria de Brasil, publicado por la Conar en enero de 2024.
Este anexo establece normas claras para la publicidad de los juegos de azar, incluidas las restricciones al contenido dirigido a menores, las exenciones de responsabilidad obligatorias sobre el juego responsable, la prohibición de las promesas engañosas de obtener beneficios fáciles y unas directrices exhaustivas de responsabilidad social.
Estas medidas se aplicaron antes del reglamento formal emitido por el Ministerio de Hacienda.
La ANJL criticó lo que describió como una combinación injusta de operadores de apuestas autorizados con el mercado ilegal. En su opinión, la demanda ignora las diferencias fundamentales entre las empresas que operan bajo reglas claras, comprometidas con la transparencia, la protección del consumidor y la responsabilidad institucional, y aquellas que actúan totalmente fuera del marco legal.
Es bueno saberlo: la acción civil exigió una mayor protección de los consumidores y demandó a 43 empresas, entre ellas Betano, Bet365 y Betfair, por 300 millones de BRL (53 millones de dólares)
Este tipo de generalización, advirtió la Asociación, distorsiona la percepción pública, desinforma a los consumidores y debilita la seguridad jurídica que Brasil necesita para construir un entorno de apuestas más seguro y confiable.
A la luz de esto, la entidad reafirmó su compromiso con un mercado responsable y bien regulado, alineado con las mejores prácticas internacionales.
También confirmó que participaría en los procedimientos legales para garantizar que la distinción entre operadores legales e ilegales no se borre mediante un discurso engañoso o desinformado.